Opiniones de ilumitec por la competencia

Como muchos sabréis, a día de hoy uno de los principales proyectos en los que centro mi tiempo es la tienda online ilumitec.es, que en los últimos años está teniendo un crecimiento muy por encima de las expectativas iniciales, y que cuenta con una muy buena imagen de cara a los clientes y a los proveedores, tal como nos lo transmiten continuamente.

Toda mi vida he estado realizando proyectos relacionados con internet, y mi mayor preocupación desde el principio es ofrecer a través de ilumitec.es no sólo un muy buen precio, sino también un aún mejor servicio, poniendo mi granito de arena a que la gente pierda el miedo a comprar por internet – mucha gente sigue temiendo que le vayan a engañar -.

Sin obviar que siempre pueden surgir problemas de cualquier índole, lo más importante de una tienda online es poder atajarlos, minimizar el impacto, y ofrecer una solución al cliente, y esto es algo que siempre he inculcado al personal de ilumitec y que afortunadamente nuestros clientes valoran.

Sin embargo, parece claro que nuestro crecimiento y la relevancia que estamos adquiriendo no está haciendo gracia a algunos competidores, ya que hemos detectado como algunos de ellos (obviaré citarlos) están vertiendo comentarios negativos falsos sobre ilumitec en algunas páginas, con el único fin de intentar generar dudas ante potenciales clientes.

La credibilidad de dichos comentarios queda por los suelos por sí misma: una de esas páginas sobre comentarios y opiniones se encuentra en proceso de venta (es un microsite para conseguir tráfico y lograr un mejor precio de venta), cuyas únicas dos opiniones realizadas son por usuarios anónimos (no verificados), y cuyas opiniones son absolutamente falsas.

Como ejemplo, uno de ellos indica que todas las teclas enviadas se encontraban ralladas (todas!!). En este sentido, cualquiera que haya realizado una compra con nosotros podrá comprobar como todo el material es revisado concienzudamente y descartado para su envío si muestra algún desperfecto. Podría incluso dar estadísticas de la cantidad de material que es devuelto a los proveedores porque han sido descartados tras nuestra revisión antes de incorporarlo a nuestro stock (en este sector se lleva mucho lo de «da igual, así sirve, o llévate esto que es lo mismo», y es algo con lo que no estamos de acuerdo, e incluso estamos realizando labores de evangelización con los proveedores y partners).

Otro de los comentarios falsos sobre ilumitec se ciñe a que disponemos de pocas referencias. Aquí en este punto no voy a discutir, ya que es algo subjetivo. ¿Cuánto es poco? Si las casi 5000 referencias de las que disponemos son pocas, es cierto, el catálogo es pobre (aunque hay planes de expansión que lo multiplicarán por varias veces en un par de años). Sin embargo, ello es porque seleccionamos los productos que incorporamos, y si alguno da más fallos de la media, es retirado, además de que la gran mayoría de las referencias que tenemos en la web las tenemos en stock (y cada vez más).

En este sentido, también es posible que pueda parecer que hay menos referencias de las que hay porque muchas de ellas las agrupamos en un mismo producto para facilitar la navegación, de modo que luego en el interior de ese producto el cliente pueda seleccionar la referencia que desee (por ejemplo, en los marcos de las series de mecanismos, se agrupan por colores y una vez dentro del producto se puede elegir las cantidades del marco de 1 elemento, 2 elementos, 3 elementos o 4 elementos: mucho más fácil de buscar y ahorra tiempo durante el proceso de compra).

Me gustaría destacar una pequeña anécdota que refuerza este argumento: recientemente uno de nuestros proveedores visitó nuestras instalaciones con motivo de que se encontraba realizando un estudio sobre las tiendas online del sector, y quedó impresionado por la cantidad de stock que teníamos, y por ser los únicos de los que había visitado que nos dedicábamos full-time al comercio electrónico, ya que todas las demás que había visitado se dedicaban a la web «a ratos muertos», y que eso explicaba por qué, según sus datos, eramos líderes destacados de la temática.

Soy consciente de que siempre habrá algún cliente descontento (también los hay que no hay manera de contentarles), y desde ilumitec nos esforzaremos cuando esto suceda por mediar e intentar ofrecer una solución, mejorar procesos y aprender de nuestros errores cuando los haya, pero, me molesta (o más bien entristece) ver cómo la competencia realiza movimientos tan mezquinos para intentar competir.

Ojalá en vez de realizar opiniones falsas sobre ilumitec la competencia mejorara el servicio (que algunos lo están haciendo, es justo decirlo). Sería más duro y difícil para nosotros, pero al final el cliente saldría ganando, y, al fin y al cabo, esa es una de nuestras metas en ilumitec: la satisfacción del cliente; si es con nosotros, mejor, pero sino, que sea con otros, pero por favor, sin que se lleven pedradas de algunos cafres que hay por ahí.

Cuando todos la lían pero te señalan a ti: el ejemplo de Volkswagen

Leyendo este post de Gurusblog entiendo que al final los problemas a los que tanto eco se le han dado sobre las emisiones del Grupo Volkswagen se extienden a muchos más fabricantes (¿quizás todos?) de manera más o menos intensa, pero, según parece, bastante generalizada.

Sin embargo, el daño a la marca alemana ya está hecho, y, como mínimo, le va a costar mucho dinero (muchísimo) reparar, al menos en parte, los graves problemas de imagen que le ha acarreado.

No quiero defender ni justificar a Volkswagen, puesto que el que los demás hagan lo mismo no debe servir de excusa, pero sí que me quedo con la sensación de que Volkswagen ha sido el tonto de la clase sobre el que recae todo el castigo.

Si ahora en una serie de tests ciegos aparecen estos resultados, que incluyen muchos más modelos que los del fabricante alemán, y que también exceden los niveles legales, ¿por qué no aparecieron en un inicio y se centró el escándalo en un único actor? Siendo malpensado se saca la conclusión de que el estudio era interesado, y, si se es más benevolente, cuanto menos es precipitado en su publicación (por incompleto y parcial, no por las conclusiones sobre los modelos analizados).

La gran duda (que no es tal porque puedo avanzar que la respuesta es NO) es si la prensa, y cuando hablo de prensa incluyo a los blogs y, por qué no, a las redes sociales (osea, muchos de nosotros) que han ayudado a su difusión, dará una cobertura similar a los nuevos casos que vayan apareciendo (si es que se hacen públicos, que tengo mis dudas). De este modo, aunque varios cometan la falta, el estigmatizado sería sólo uno, en gran parte por aquellos que se escudan en la libertad de expresión para cometer injusticias (a menudo sin intención de dolo, pero no por ello dejan de ser injusticias).

Pero eso lo dejo para otro post, porque contento me tienen la prensa, blogs y twiteros de pro, a los cuales creo que habría que exigirles muchas más responsabilidades por sus acciones. E igual si me pilla en un buen día, hablo de los sitios de opiniones (avanzo: cada vez menos útiles).

Cooking Sales: Vender más y mejor

cooking salesA través de Facebook, Javier Fuentes Merino me informa de que en el plazo de un mes lanzará un libro titulado Cooking Sales, con la coletilla de Vender más y mejor que define perfectamente el marco en el que se engloba el libro: la fuerza de ventas, que es la especialidad de Javier.

Javier Fuentes es un viejo amigo de la universidad, compañero de pupitre y de no pocas fiestas en fin de semana. Pero además de apreciarle personalmente, también lo hago profesionalmente, ya que es fundador y director general de Grupo Redes de Venta Proactiva, una de las empresas más importantes de Fuerzas de Ventas (equipos comerciales), cargo que compagina con la docencia en la Universidad Autónoma de Madrid.

Su trayectoria profesional garantiza sin duda la calidad del libro, además de que puedo dar fe de su facilidad desarrollando prosa, y, en cuanto a la temática, es innegable que es de gran interés para aquellos que día a día nos tenemos que enfrentar al arte de vender, de una manera u otra. Y si vender es un arte, entonces Javier es un artista.

Aunque aún falta aproximadamente un mes para que se edite Cooking Sales: Vender más y mejor, Javier Fuentes estará firmando ejemplares del libro en la Feria del Libro de Madrid, que tendrá lugar del 29 de mayo al 14 de junio.

Hasta entonces podemos estar informados de la evolución en el Grupo de Facebook de Cooking Sales que ha creado, del cual os podéis hacer fan (yo ya lo hice).

Nuevos medios como alternativa a las radios

Llevo mucho tiempo sin escuchar radiofórmulas (emisoras de radio musicales), salvo en los pocos momentos en que coincida que vaya conduciendo escuchando la radio.

Tanto trabajando como en momentos de ocio utilizo frecuentemente servicios de música a la carta como Last.fm o Yes.fm (por cierto, durante un tiempo sus cuentas premium son gratuitas gracias a sus sponsors).

La ventaja de estos servicios por internet, además de su gratuidad (aunque tengan servicios adicionales de pago en algunos casos son gratuitos) es que permiten personalizar la lista de canciones que queremos escuchar (de manera totalmente legal y entre un amplio abanico de artistas) o bien escuchar música de canales preestablecidos o basados en los gustos de personas con semejantes gustos a los nuestros.

En definitiva, se están convirtiendo en los sustitutos más claros a las radiofórmulas. De hecho podría decirse que se tratan de radiofórmulas personalizadas, donde se escucha lo que nos gusta, donde podemos vetar canciones, oir la música más acorde a la situación o estado de ánimo en que nos encontremos, o simplemente saltarnos esa canción que no nos apetece.

Pero en la radio no sólo hay radiofórmulas. También hay canales informativos, de actualidad, pero que frecuentemente tienen un problema intrínseco: su generalización, y habitualmente también resultan repetitivos (la política me interesa, pero no que se de vueltas a la misma perdiz continuamente, y por supuesto la economía, pero no que me estén cantando lo mismo de manera continua).

En este sentido los podcasts pueden suponer una alternativa, pero estos carecen en la mayoría de las ocasiones de la suficiente calidad en algunos casos, y de la suficiente difusión en otros, lo que deriva en que pocos se animen a realizar sus propios podcasts.

Si tuvieramos que definir los podcasts de una manera simple, sería como programas de radio que se difunden a través de internet. Normalmente son temáticos, y su realización puede ser profesional o amateur. Serían el equivalente radiofónico de los blogs a los diarios de papel.

El problema de los podcasts es que es necesario suscribirse a ellos, y esto supone que antes debes haberlos encontrado (no siempre es fácil), descargado y estar pendiente de actualizaciones, además de estar sujeto a los ritmos de publicación (no es válido para una escucha continua, salvo que te preocupes de programarte un conjunto de podcasts).

Pero, ¿por qué no aparecen servicios como Last.fm o Yes.fm basados en podcasts? Creo que con la suficiente promoción podrían tener un hueco importante, y podría ser un competidor importante de las emisoras de radio tradicionales.

Con servicios semejantes podrían cubrirse temáticas sectoriales mediante la personalización (ejemplo: canales de juegos, tecnología, construcción, derecho, economía…), escuchando información siempre de nuestro interés. Una radio personalizada.

También podría suponer un impulso a la creación de nuevos podcasts, cada vez (presumiblemente) de mayor calidad.

Por supuesto tendría una serie de problemas que podrían ser de difícil solución (no insalvables). El principal: así como una canción es una canción (con una duración corta), y si te gusta bien y sino la pasas, es un podcast es complicado que toda su programación sea de interés, y dentro de él habrá altibajos. Un problema que se incrementa con la duración del programa…(normalmente son largos) y puede que ser un error saltarse un programa completo porque una parte no sea de nuestro interés (esto quizás se pueda solucionar dividiendo el programa en «escenas» como en los dvd, de manera que se pueda saltar una sección).

En definitiva, una herramienta que permita la escucha en línea de podcasts (de calidad, por favor), que permita la selección de temáticas y el filtro de contenidos creo que sería una buena oportunidad de ocupar el hueco que poco a poco las radios irán dejando. Además de que son totalmente compatibles con otras formas de monetización (cuñas) y, reitero, ayudaría a la difusión, generalización, profesionalización y monetización de los podcasts.

Cuidado con lo que se lee

No, no se trata de un nuevo aviso sobre la credibilidad o no de lo que se pueda leer en la red (esto lo dejo en manos de la madurez y criterio de cada uno), sino de un comentario sobre un curioso suceso que tuvo lugar ayer en el que una noticia (o rumor) falsa provocó una caída en bolsa del 99% de la compañía United Airlines (ver noticia en Cotizalia).

Esto recuerda muchísimo a lo que sucedió hace año y medio con Apple y Engadget, aunque no fue de tal magnitud. Incluso en ocasiones ha llegado a afectar a un mercado completo.

Está claro que en ocasiones lo que se dice puede traer consecuencias (sobre todo cuando algunos están a la que salta), a veces una denuncia increible que sale adelante por el apoyo institucional y de lobbies y otras con la caida en bolsa de una compañía.

Sin embargo, en el mundo actual la información es valiosa, ya que la diferencia puede venir marcada por tomar una decisión en el momento apropiado. Esto hace que los rumores tengan gran importancia y atractivo (cierto es que muchas veces se equivocan, pero también aciertan). Al final todo se reduce a valorar riesgos.

Por supuesto sobra decir que cuando hablo de rumores me refiero a aquellos que tienen cierta base, a los que les faltan algún dato o que tienen información imperfecta, no a burdas invenciones salvo que nazcan de especulaciones racionales y marcadas como tales (en este último grupo incluyo muchos de los pensamientos de futuros movimientos, o de actuaciones futuras que podrían parecer lógicas, que sí aportan información a pesar de ser ilusorias).

De hecho la información imperfecta no es una característica única de los rumores. A menudo en noticias firmes se ven errores que vienen de la mano de la omisión de datos, errores tipográficos, falta de contraste de información o fuentes, errores de traducción o interpretaciones erróneas. Todos ellos son bastante comunes especialmente en internet y seguro que todos encontramos ejemplos abundantes. Por otro lado, la actualidad los hace inevitables.

Por ello, me reafirmo en la frase de Cuidado con lo que se lee, a lo que añadiría…. pero lee. Obtén tus propias conclusiones, valora los riesgos, y entonces, decide.