Mundogamers supera el millón de usuarios únicos

En realidad este post podría haberlo publicado el mes pasado, ya que en el mes de diciembre también se superó el millón de usuarios únicos. Sin embargo diciembre es un buen mes tradicionalmente, y por ello quizás poco significativa la cifra de audiencia.

Mundogamers.com tiene controlado su tráfico por la herramienta de Nielsen Netratings Market Intelligence, y certificada por OJD, y ambos afirman que durante los meses de diciembre y enero Mundogamers ha superado el millón de usuarios únicos.

En concreto, en el mes de enero de 2009 (el último dato disponible), los usuarios únicos son 1.021.745 (frente a 1.001.194 de diciembre). Decir que las mediciones se realizan mediante marcado, no mediante procedimientos muestrales (esto es que teóricamente es una cifra real, no estimada).

Superar la cifra de 1 millón de usuarios únicos era un objetivo que perseguíamos desde hace tiempo, pues aunque en meses anteriores estuvimos cerca, nunca se había superado esta barrera psicológica.

La evolución de Mundogamers en los últimos años ha sido más que positiva, no sólo en términos de tráfico, sino también se ha conseguido lograr la atención de los distintos actores dentro del sector de los videojuegos: anunciantes, distribuidoras,… lo cual no quiere decir que nos vayamos a conformar y cruzarnos de brazos, pues quedan muchas cosas por mejorar.

Durante los últimos meses se ha realizado un reajuste de la organización interna y de la forma de trabajo con el fin de apostar con mayor fuerza si cabe por la calidad en los contenidos. Se trata de un cambio progresivo que ya se puede percibir claramente (sobre todo en los análisis), y que empieza a dar sus frutos.

Para el presente año el objetivo se traduce en aumentar el número de páginas vistas, y para ello se va a presentar posiblemente a finales de este mes, o principio del que viene si no aparecen incidencias, una nueva programación y diseño, que lleva más de año y medio cocinándose. El diseño tras casi 5 años se ha quedado anticuado, y el lavado de cara se hace imprescindible para seguir creciendo.

Obama y la selección española de futbol

¿Puede un eslogan asociarse a la victoria?

Parece claro que por sí mismo no la garantiza, pero un eslogan transmite una idea (o eso pretende), y es especialmente motivador si lo que transmite son sentimientos positivos.

Recientemente se han producido dos éxitos que poco tiempo antes parecían si no imposibles, poco probables, y casualmente ambos tenían un mismo eslogan (o grito de guerra).

Podemos (o en la versión americana Yes, we can) han sido partícipes de las victorias de la selección española de fútbol y el reciente ganador de las elecciones americanas Obama.

En ambos casos previamente había una falta de motivación, falta de fe. La selección española tradicionalmente situaba su tope en los cuartos, a pesar de aspirar siempre a más, y la sociedad americana se encontraba en una ligera depresión por la situación financiera y la elevada impopularidad de su entonces líder político. En definitiva, les hacía falta esperanza.

Y esa esperanza era transmitida a través de una simple frase: Podemos (o we can). En innegable que da ánimo cuando alguien te dice “tú puedes”, o, en este caso, “podemos”.

De cara a la política se trata de una frase perfecta. No sólo porque transmite positivismo y esperanza, sino porque además incita a la participación, a la integración, algo que es vital de cara a unas elecciones.

Sin duda we can (podemos) es mucho mejor que los vagos esloganes de nuestros partidos en las anteriores elecciones. “Motivos para creer” era en el Psoe, y “confianza” o “las ideas claras” en el caso del PP. Demasiado lejanos, demasiado ambiguos, no me dan la sensación de que participo en ellos. Un eslogan político debe de ser en primera persona del plural, porque quiero formar parte del cambio.

Eso sí, siguiendo la campaña electoral de EEUU es fácil darse cuenta de que la diferencia no está sólo en los esloganes. Está también en el carisma, en la oratoria, en el ímpetu, en la tolerancia del pueblo,… en todo.

Cuando adaptarse a Internet es una necesidad

Tras leer El CD ha muerto, viva la música digital en el blog de Alejandro Suarez queda patente que hay sectores en los que adaptarse a los tiempos de internet no sólo es positivo, sino que se convierte en una necesidad.

En su post pone de manifiesto los niveles de ventas de música reales, muy inferiores a lo que se anuncia. Es algo que siempre me llamó la atención simplemente pasándose por cualquier Fnac/El Corte Inglés … en fechas, y ver que el nivel de ventas es continuado, pero no espectacular como para alcanzar ciertos niveles de ventas anunciados. Pero este no es el tema que quiero tratar.

Su post pretende poner de manifiesto la falta de reflejos de esa industria (extremadamente conservadora gracias a la facilidad en que se consiguen -aún hoy- pingües beneficios), y su escasa capacidad de reacción. Internet le lanzó una bola floja desde lejos, y le ha dado de lleno en las narices a pesar de verla venir.

Su torpeza es doble, no sólo porque Internet no debería de suponer una amenaza para ellos, sino que es una oportunidad tremenda. No sólo porque facilite el acceso a información adicional, facilite la promoción, permita la venta remota o incluso permita aumentar las ventas mediante marketing directo, sino porque además pueden aprovechar nuevas formas de consumo y de distribución (en ello hace hincapie Alejandro).

Un buen ejemplo, con unas características similares a su sector, y que en mi opinión está sabiendo reaccionar bastante bien es el de los videojuegos.

Gran parte del sector se está basando en internet. Sin duda la expansión de muchos juegos se fundamenta en su maravilloso juego online, que supone un valor añadido a ellos que frena la piratería (quien quiera se lo puede bajar, pero no podrá disfrutar de la verdadera esencia del juego).

Algunos incluso se basan en Internet, como la mayoría de los MMORPG, o los juegos de GOA, Bigpoint o Gameforge, con un modelo de negocio establecido a pesar de su gratuidad (en algunos casos) o de mensualidades (en otros). Otros comienzan a jugar con la publicidad financiando sus productos con anuncios, abriendo nuevas posibilidades.

Pero incluso comienzan a aprovechar nuevas formas de distribución (y la tendencia va en aumento), como pueden ser los entornos online que disponen las distintas consolas, donde ofrecen contenido a sus usuarios abonados (que no son pocos millones) y la venta de juegos (algunos con millones de descargas a pesar de ser de pago).

Todas estos aciertos de los videojuegos (y aún les queda camino por recorrer) podrían ser aplicables en mayor o menor medida a la música. La búsqueda de alternativas de distribución, creación de comunidades, elaboración de formas de interacción con el cliente y por qué no, insertando publicidad entre pistas -a cambio de gratuidad o precios atractivos- pueden ser mecanismos válidos para esta industria.

Pero claro, es mucho más fácil que seamos todos los que les financiemos a ellos y a otras asociaciones vinculadas a través de cualquier tipo de canon.

Suspensión del SIMO. Reflexiones.

Cuando tenemos presente a la feria más importante del sector en España, que se celebra anualmente, y se da la circunstancia de que su cancelación mueve muchos más comentarios que su celebración es que algo no iba muy bien, sobre todo cuando la gran mayoría no manifiestan ninguna sorpresa ante el cierre.

No es algo novedoso el que haya comentarios sobre la decadencia de la feria en los últimos años/¿década?, ya que a la salida de la feria los comentarios más repetidos eran los de “es el último año que vengo”, “hay lo mismo que el año pasado”. Tampoco había mucha predisposición (previendo lo que iba a haber), pues a la entrada se decía: “una vuelta rápida a ver si hay algo interesante, y si eso nos vamos”, y ni que decir que en la agenda de muchos SIMO ya no era una prioridad.

En mi opinión, el principal problema de SIMO ha sido su popularidad. Popularidad que es fácil que choque con el concepto de profesionalidad que quieren vender. Han intentado conjugar ambos, con gran fracaso, por lo que lo primero que deberían de plantearse es si quieren una feria popular, abierta al público, o una feria profesional.

Desde hace mucho tiempo era una feria claramente popular. Incluso en los días abiertos a los profesionales se veía inundada por estudiantes, y esta situación resta interés a los profesionales del sector.

Debido a la diversificación de mis actividades, asisto a otras ferias profesionales (por ejemplo eléctricas), y la diferencia entre ambos públicos es abismal. Aunque para ser sincero, también se encuentran muchas deficiencias achacables a SIMO en las ferias de marketing online, que no llegan al nivel de otros sectores.

SIMO no ha sabido encontrar su identidad. Su enfoque es popular, tal como sucede también con el Salón del Automóvil (pero estos lo tienen asumido, se dirigen al cliente final más que a profesionales), y sin embargo, parecen resistirse.

No obstante, no deja de ser irónico que precisamente hayan decidido no asistir las empresas que más intereses tienen en el cliente particular (Telefónica, Vodafone…). Los que deberían de fallar serían precisamente los que se dirijan a un público profesional.

Por otra parte, a los profesionales (si es que es lo que les interesara) poco nos importa que no estén Telefónica, Vodafone and Company. Lo interesante estaba en otros sitios, no en los megastands (haciendo un paralelismo con los juegos, dirigidos a los casuals).

Lo que está claro es que haber suspendido la feria con tan poca antelación es un gran error (por no decir putada). Como comenta Eneko, muchos ya habían planificado la presencia en la feria, y han quedado colgados y con las facturas cargadas. Muchas de estas empresas es muy probable que si un día volviera a existir decidan volver a intentarlo…

Quizás en SIMO hayan cavado su propia tumba con esta cancelación de la edición 2008. Lo ideal habría sido seguir adelante, sin armar revuelo ni daños colaterales, y tener todo un año para replantearlo.

Comentarios en los blogs

Hoy me gustaría hacer una serie de reflexiones en relación a los comentarios en los blogs, que surge tras leer una entrada de Desmarkt (se lee desmarcate) en la entrada Comentarios profesionales en blogs.

En esa entrada plantea la posibilidad de que la participación en comentarios de ciertos usuarios con renombre puede animar la conversación y al mismo tiempo dotar de importancia al blog (convertirlo en referente). No quiero describir todo lo que cuenta, para animar al lector a que lea la entrada de Desmarkt.

Efectivamente creo que sus impresiones tienen bastante de acertado. Si imaginamos que entramos en un blog desconocido (o poco frecuentado) por nosotros, y vemos que alguien conocido (no necesariamente un blog-star) está comentando es un voto a favor. Es algo similar a una recomendación explícita, que lleva a un proceso mental como: “si fulanito encuentra interesante este blog, quizás merezca la pena seguirle”.

También se añade que si una entrada tiene uno o varios comentarios es más fácil que reciba más comentarios. Haciendo una mala analogía con el fútbol, el gol/comentario que cuesta es el primero. Se observa fácil en blogs con un gran volumen de comentarios, como puede ser Loogic, donde en cuanto hay un comentario le siguen decenas de seguidores, mientras que también se encuentran entradas (no necesariamente peores) sin comentar.

Lo cierto es que a muchos se nos llena la boca con la conversación, cuando en realidad lo que hacemos es meter baza en muchas conversaciones, muchas veces sin atender como sigue. Es como si estuvieramos en una fiesta, y fueramos a un grupo que están hablando del tema X, escucháramos durante un breve tiempo y dieramos nuestra opinión, para acto seguido, acercarnos a otro frupo y realizar la misma actuación, y así sucesivamente.

Realmente, salvo excepciones, es lo que suele suceder. Entramos en una entrada de un blog, leemos lo que cuenta y (quizás) leamos los comentarios (si hay). Si tras eso tenemos algo que decir, lo escribimos en forma de comentario, y nos vamos…. y en la mayoría de las ocasiones no volveremos por esa entrada, o en el mejor de los casos a saber en qué momento ocurrirá.

Eso, claro… si llegamos a leer algún comentario, porque usualmente se leen las entradas a través de un lector RSS, en el que no se tiene acceso a los comentarios (no se visualizan), siendo una gran barrera para “la conversación”.

Por estos motivos, y unido a que mis comentarios suelen ser bastante extensos, a veces prefiero realizar un post en mi propio blog que referencie al original. De esta forma, además de un comentario, el autor ganará un enlace y se amplía el espectro de potenciales conversadores (a los que lo hagan con él se sumarán los que continúen la conversación en los blogs que referencien o los que lo visiten a través del enlace), con el valor añadido de quizás captar nuevos lectores dirigidos desde el enlazante. En definitiva no sólo se cumple el objetivo de conversación, sino que se amplía y se suma el de difusión.

Un buen ejemplo del funcionamiento de este mecanismo son los memes, que fundamentan su funcionamiento en este proceso.

Y es que en mi opinión, la verdadera conversación en los bogs (y en internet) no está en los comentarios (que también), sino en los enlaces.