Ni polí­tica ni fútbol

Polí­tica y futbol

Desde que inicié este blog he escrito de muchos temas, aunque siempre con un enfoque más o menos orientado a los negocios en los que me voy introduciendo, variando según varí­an mis intereses en cada momento, o bien la actualidad informativa.

Sin embargo desde un principio me autoconvencí­ de no hablar de polí­tica ni de fútbol. Ambos son temas que me interesan bastante (en los dos como aficionado, no participo en ellos), pero no me parece positivo compartirlos en público. Si procuro no hacerlo en persona, con menor motivo en un blog.

El principal motivo es porque por alguna extraña razón estos temas suelen acabar enojando a alguien. Da igual qué comentario hagas, lo neutral que seas o lo educado que pretendas parecer. Siempre habrá alguien ofendido. Así­, por poner un ejemplo, puedo decir que la web 2.0 sea el peor calificativo que se me ocurra, que habrá gente a favor o en contra, pero todo serán respuestas argumentadas y casi con toda seguridad inofensivas. Ahora, criticando cualquier decisión polí­tica -sobre todo si es una decisión polarizada con grandes bloques a favor y grandes en contra- o bien un comentario que haga alusión a cualquier equipo grande, traerí­a como consecuencia toda una dulzaina de insultos y enfrentamientos que empeorarí­an el clima general.

No hace falta buscar demasiados ejemplos, porque seguro que todos habéis sufrido experiencias similares, o sino, basta por darse una vuelta por CUALQUIERA de los periódicos digitales que tengan habilitados los comentarios, ya sean de información generalista o deportiva.

Por supuesto esto puede suceder con más temas, pero con el fútbol y la polí­tica es una apuesta segura. Todo ello se ve agravado porque de polí­tica y fútbol todo el mundo opina, da igual su nivel de conocimiento sobre la materia. Si en la televisión dicen que la economí­a va bien o mal porque la balanza de exportaciones con Senegal es positiva, todo el mundo lo usará como argumento, y tragará con ello, aunque no sepa que diantres es esa balanza, ni si realmente es un indicador válido, igual que opinará que el sistema 4-3-4 no era el idóneo para enfrentarse en casa a un rival más fuerte. ¿Dije opinar? Perdón, querí­a decir que lo defenderá a muerte.

Con esto no quiero decir que la gente no pueda opinar, incluso de temas que no conozca -precisamente el enfoque de alguien que desconoce puede ofrecer mucha luz-. El problema se plantea en el momento en que muchas personas -y quizás no me aleje de la realidad si lo amplí­o a todas- a la vez que opina se cierra en banda y convertimos nuestra opinión en una causa. Quizás sea la herencia de nuestro pueblo, y nuestras ideas no son más que una representación intelectual que rememora la resistencia de Numancia.

A ello se une que por ejemplo no tengo la elegancia a la hora de tratar temas con cierto componente polí­tico como puede hacer Martin Varsavsky o Jesús Encinar a los que intelectualmente no me queda más remedio que mirarles desde abajo, y aún así­, no se salvan de las polémicas, y en algunos casos agravios, por su valentí­a.

Así­ que, aunque no puedo decir que ésto sea así­ siempre, en la medida de lo posible procuraré evitar temas con componente polí­tico claro, así­ como debates de fútbol, relegando mis reflexiones e ideas al terreno privado.

2 comentarios

  1. Luis

    Pues me siento ofendido… a quien se le ocurre decir tales cosas… ya no te leo más.

    :)

  2. antifutbol

    dices que todo el mundo puede opinar sobre el futbol, y caes en un gravisimo error, a todos no nos interesan 22 supermillonarios jugando con una pelota, te lo aseguro hay mucha gente a las que no nos interesa LO MAS MINIMO el futbol, cada vez mas. Por otra parte tienes razon, vosotros los aficionados os «creeis» que «¿vuestro?» equipo es el mejor del mundo sin dudas, y es imposible que todos lleveis razón, en fin cada loco con su tema..

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