Suspensión del SIMO. Reflexiones.

Cuando tenemos presente a la feria más importante del sector en España, que se celebra anualmente, y se da la circunstancia de que su cancelación mueve muchos más comentarios que su celebración es que algo no iba muy bien, sobre todo cuando la gran mayoría no manifiestan ninguna sorpresa ante el cierre.

No es algo novedoso el que haya comentarios sobre la decadencia de la feria en los últimos años/¿década?, ya que a la salida de la feria los comentarios más repetidos eran los de “es el último año que vengo”, “hay lo mismo que el año pasado”. Tampoco había mucha predisposición (previendo lo que iba a haber), pues a la entrada se decía: “una vuelta rápida a ver si hay algo interesante, y si eso nos vamos”, y ni que decir que en la agenda de muchos SIMO ya no era una prioridad.

En mi opinión, el principal problema de SIMO ha sido su popularidad. Popularidad que es fácil que choque con el concepto de profesionalidad que quieren vender. Han intentado conjugar ambos, con gran fracaso, por lo que lo primero que deberían de plantearse es si quieren una feria popular, abierta al público, o una feria profesional.

Desde hace mucho tiempo era una feria claramente popular. Incluso en los días abiertos a los profesionales se veía inundada por estudiantes, y esta situación resta interés a los profesionales del sector.

Debido a la diversificación de mis actividades, asisto a otras ferias profesionales (por ejemplo eléctricas), y la diferencia entre ambos públicos es abismal. Aunque para ser sincero, también se encuentran muchas deficiencias achacables a SIMO en las ferias de marketing online, que no llegan al nivel de otros sectores.

SIMO no ha sabido encontrar su identidad. Su enfoque es popular, tal como sucede también con el Salón del Automóvil (pero estos lo tienen asumido, se dirigen al cliente final más que a profesionales), y sin embargo, parecen resistirse.

No obstante, no deja de ser irónico que precisamente hayan decidido no asistir las empresas que más intereses tienen en el cliente particular (Telefónica, Vodafone…). Los que deberían de fallar serían precisamente los que se dirijan a un público profesional.

Por otra parte, a los profesionales (si es que es lo que les interesara) poco nos importa que no estén Telefónica, Vodafone and Company. Lo interesante estaba en otros sitios, no en los megastands (haciendo un paralelismo con los juegos, dirigidos a los casuals).

Lo que está claro es que haber suspendido la feria con tan poca antelación es un gran error (por no decir putada). Como comenta Eneko, muchos ya habían planificado la presencia en la feria, y han quedado colgados y con las facturas cargadas. Muchas de estas empresas es muy probable que si un día volviera a existir decidan volver a intentarlo…

Quizás en SIMO hayan cavado su propia tumba con esta cancelación de la edición 2008. Lo ideal habría sido seguir adelante, sin armar revuelo ni daños colaterales, y tener todo un año para replantearlo.

4 Comments

  1. Hola. ¿Podrías aclarar un poco las diferencias que existen entre esos dos tipos de público a los que haces alusión?

    Por lo demás, ¿no es posible tener un nivel alto a la par que estudiantes asistan? Yo sigo pensando que sí. Y lo digo siendo el primer cabreado por el escaso nivel y participación que hay en este tipo de cosas (y no asisto a conferencias de física cuántica precisamente).

    Reply
  2. La diferencia fundamental está en los intereses de los asistentes, que se traduce en el volumen de negocio que se maneja (el objetivo fundamental de una feria). Mientras que otras ferias se centran en el componente económico y el encuentro profesional, otras como SIMO, se transforman en el significado más amplio de “feria”. En otras ferias el control de acceso es mucho más selectivo (en algunas cuesta asistir incluso siendo profesional acreditado)

    Sí es posible que haya estudiantes con un elevado nivel, en el sentido de ser futuros profesionales (en otras ferias es frecuente que asistan algunos estudiantes en último año de carrera), pero el nivel no se centra exclusivamente en el conocimiento técnico, … y por mucho nivel que haya en los asistentes (que no niego que alguno lo tenga, pero tengo constancia de que la mayoría no), parecen más un grupo de frikis interesados por probar cacharros que por gente interesada en el negocio del sector.

    Reply

Leave a Comment.