Los sueños como objetivo

Tras un largo periodo de tiempo sin escribir en el blog vuelvo a la actividad con fuerzas renovadas, y espero que con tiempo suficiente para hacerlo con cierta continuidad (precisamente mi ausencia bloguera se ha debido a una reestructuración, de la que ya contaré más detalles en pocos días).

Hoy he leído una cita que me ha llamado la atención, típica americana y digna de cualquier libro de autoayuda. Ofrezco una versión traducida por mí: “Pon un sueño delante de la gente, no una misión. Las misiones tienen un final. Los sueños son para siempre. Los sueños son personales” (por Kevin Carroll).

A pesar de que la teoría clásica de gestión empresarial siempre habla de la misión como la punta de la pirámide de la organización empresarial (como materialización de una visión), lo cierto es que gran parte de las misiones (visiones) se fundamentan en un sueño, al menos en aquellas empresas que se fundan por emprendedores individuales o un grupo de ellos.

Ahora bien, volviendo a la cita, que sin duda es motivadora, los sueños tienen un problema a menudo, y es que probablemente tengan matices inalcanzables o dificilmente ejecutables, lo cual en vez de motivar, puede llegar a ser frustrante.

Otro problema de establecer los sueños como metas es que éstos, al ser genéricos, es más difícil establecer hojas de ruta para lograrlos. Mucha gente no sabrá qué hacer si alguien no le indica cómo llegar, mientras que en una misión, al ser más concreto, suele ser más sencillo ver el horizonte y saber qué camino coger. Aquí podrían entrar en juego otros factores, como por ejemplo el coaching, que al menos hará las veces de brújula para asegurarnos al menos que vamos en la dirección correcta.

En definitiva, persigue tus sueños, pero no dejes nunca que se conviertan en pesadillas.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *